Qué tener en cuenta
En una franquicia la marca debe poder utilizarse por terceros de manera uniforme y controlada. Sin titularidad clara, licencias y estándares, la expansión comercial se vuelve jurídicamente vulnerable.
La estrategia debe cubrir enseñas, marcas de productos, áreas geográficas y eventual registro en nuevas clases. Los contratos definen uso permitido, control de calidad, terminación y devolución de signos.
Un franquiciado que conserva el logo tras terminar el contrato puede generar confusión y deteriorar el valor de la red.
Distinciones que se confunden
Registrar una marca no equivale a celebrar un contrato de franquicia: ambos instrumentos cumplen funciones complementarias.
Preguntas frecuentes
¿El franquiciado tiene que registrar la marca por su cuenta?
¿Qué sucede con carteles y cuentas digitales al terminar la franquicia?
Contenido informativo. No sustituye una consulta profesional.