Renovar mi marca y evitar su caducidad
Una marca registrada no es para siempre 'sola': dura diez años y hay que renovarla, y puede caducar si no se usa. Perder una marca por no renovarla a tiempo o por falta de uso es un riesgo evitable con una buena custodia.
La renovación mantiene vigente el registro cada 10 años; la caducidad por falta de uso es una acción que un tercero puede plantear si la marca no se usó en el plazo legal. Son cosas distintas: renovar no basta si además no usás la marca.
- Anotar el vencimiento (10 años desde la concesión)
- Renovar en el plazo, declarando el uso cuando corresponde
- Conservar prueba del uso de la marca
- Vigilar intentos de registro de terceros
- Considerar un servicio de custodia de marcas
- Actuar ante una acción de caducidad
Renovación cada 10 años
El registro de marca dura diez años y se renueva por períodos iguales. Perder el plazo de renovación puede hacer caer el registro; por eso conviene un control de vencimientos (custodia).
Caducidad por falta de uso
Una marca puede caducar si no se usa en el plazo que fija la ley. Un tercero interesado puede plantear la caducidad; conservar prueba del uso (facturas, publicidad, packaging) es la mejor defensa.
Custodia y vigilancia
La custodia de marcas combina el control de vencimientos con la vigilancia de nuevas solicitudes de terceros, para renovar a tiempo y oponerse a signos confundibles. Es la forma de que la inversión en la marca no se pierda.
Errores frecuentes
- Dejar vencer la renovación (cada 10 años)
- No conservar prueba del uso de la marca
- No vigilar registros de terceros
- Asumir que renovar alcanza aunque no se use la marca
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto se renueva una marca?
¿Puedo perder mi marca si no la uso?
¿Qué es la custodia de marcas?
¿Tu marca está por vencer o en riesgo?
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